El lento caer de las prendas, el lento deslizar de las mismas sobre tu piel ensórdese mi cabeza concentrándose en ti. Me alimento de tu aliento tibio pero que aumenta de temperatura me hace no apartarme de tu lado. La reacción de tus pezones erizos ante mis labios me llena de enjundia y te quiero aun mas cerca. Poemas anteriores dicen que se unen las almas pero nos unimos con nuestro sudor clonándonos incontables veces mientras el reloj se cansa de dar vueltas. Las sabanas impregnadas de lujuria danzan abrazadas al viento en un ritual antiguo. Tu cabello en tu espalda húmedo de placer se mece con un delicado vaivén de enloquecedor deseo. En una explosión de placer compartido las palabras q eran muchas quedan reducidas a una respiración agitada pero llena de satisfacción mientras tu piel trata de capturar las huellas que la acarician en un acto de reconocerlas para guardar su aroma.
sábado, 24 de enero de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)